Sinópsis: Un nombre escrito en un casete es la punta de la madeja que lleva a Stéphane, joven francés, a hallar el amor, una familia nueva y toda una cultura distinta que le acoge. Poco antes de morir, su padre solía oír una cinta de Nora Luca, cantante desconocida a quien Stéphane quiere encontrar. Cruza Rumania, pero a quien conoce es a Isidore, un gitano que le adopta, y a Sabina, de cuya pasión y libertad se enamora.
Reparto: Romain Duris, Rona Hartner, Izidor Serban, Ovidiu Balan, Izidor Serban Dirección: Tony Gatlif Fotografía: Eric Guichard Guión: Tony Gatlif Música: Tony Gadlif
Las intervenciones que las administraciones están desarrollando en el Albayzín están orientadas de cara al turismo en lugar de hacia l@s vecin@s, y al fomento de la iniciativa privada que abre las puertas a la especulación. Las principales consecuencias que se derivan de estas actuaciones son la expulsión de vecinos con menos recursos y la desestructuración social del barrio. Como ejemplo el de nuestra propia casa, propiedad de la inmobiliaria EDIVARA- VARASOL, en la que los inquilinos de toda la vida hemos sido objeto de múltiples presiones para abandonarla, todo ello con la complicidad y pasividad de las administraciones.
Ante este panorama, l@s vecin@s de la Casa del Aire (situada en el Bajo Albayzin), hemos decidido comenzar una campaña de denuncia de dichas actuaciones (PEPRI, financiación a grandes propietarios para rehabilitación…), bajo el lema “El Albayzín en venta”. Esta campaña pretende llamar la atención de los granadinos sobre la destrucción del carácter popular de este barrio y de la expulsión de su vecindad.
EL ALBAIZÍN ESTÁ EN VENTA Razón: AYUNTAMIENTO Y JUNTA DE ANDALUCÍA
Tanto la Junta de Andalucía como el Ayuntamiento se llenan la boca hablando de sus políticas de rehabilitación del Albayzín y, sobre todo, de que uno de sus objetivos es mantener en el barrio a su vecindario. La realidad es que el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía se han empeñado en destruir el carácter popular de este tradicional barrio de Granada para reconvertirlo en negocio turístico.
Tras la declaración del barrio como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, se inyectó una enorme cantidad de dinero de la Unión Europea para su rehabilitación. Este dinero gestionado por las administraciones públicas ha servido de reclamo para atraer a inmobiliarias y grandes propietarios que comprando edificios en el barrio se aprovechan de estos fondos públicos para destruirlo y construir otro a su imagen, transformándolo en un parque temático, con casas nuevas y otros vecinos más ricos, donde los vecinos tradicionales y con pocos recursos ya no tienen lugar.
¿Cuál es el papel de las administraciones públicas en todo esto? Por un lado, el Ayuntamiento obliga a una inspección anual de casas con más de cincuenta años (ITE), pero hay propietarios que prefieren pagar la multa que les imponen por no pasarla antes de mantenerlas, dejándolas caer. También Urbanismo exige el mantenimiento a los propietarios y dicen que si lo incumplen les expropian o les hacen vender, pero esto no lo cumplen. Pero sobre todo declaran edificios en ruina, a solicitud de los propietarios o por reclamaciones de mantenimiento de los vecinos que se vuelven contra ellos. De esta manera, todas las personas son expulsadas automáticamente sin ningún derecho, y las casas derribadas. Sus planes de actuación son para el lavado de cara del barrio, fachadas, contenedores, empedrados… orientados a la revitalización económica de los empresarios dedicados al turismo y a crear la imagen de barrio idílico.
La Junta de Andalucía por su parte, a través de la Oficina de Rehabilitación, ofrece ayudas económicas a aquellos propietarios que puedan aportar una parte del coste de la rehabilitación (el Ayuntamiento y la Junta proporcionan entre un 60% y un 95% a fondo perdido del coste de la rehabilitación). Quienes acaban aportando ese dinero son aquellos que creen poder sacar un mayor beneficio de la operación; mientras, las familias que no pueden asumir esa parte de los gastos se ven obligados a vender su casa por no poder mantenerla y a abandonar el barrio. Así inmobiliarias y grandes propietarios, cuyas intenciones nunca pasan por conservar a la población, se ven beneficiados por esas millonarias subvenciones sólo a cambio de mantener contratos de alquiler a precio protegido durante un máximo de 10 años. Después tienen la posibilidad de hacer lo que les plazca con un edifico totalmente reformado con dinero público.
Esto ha provocado en los últimos 15 años la expulsión de la mayoría de los vecinos mayores y con menos recursos. Algunos de los casos más sonados y escandalosos han sido el intento de expulsión de los vecinos de la Casa Cuna (Elvira 87-89) o la expulsión de los vecinos del número 10 de la Cuesta Marañas; ambos provocados por grandes propietarios buscando financiación pública para sus negocietes.
Da la casualidad que donde más han intervenido las administraciones, el Bajo Albayzín, es precisamente el lugar que conserva menos vecinos del barrio.
Las consecuencias de estas políticas están siendo las siguientes:
- Expulsión directa de inquilinos por la declaración municipal de ruina de edificios, muchos sin ni siquiera visitarlos; en algunos casos se ha quedado en un intento gracias a la reacción de los vecinos (Casa Cuna, Casa del Aire, Bábole, Carnero…). Indirectamente se expulsa a los vecinos con menos recursos que no pueden pagar la subida de los alquileres.
- La sustitución de casas vecinales por albergues, hostales y hoteles para turistas o por apartamentos de lujo.
- La sustitución de comercios de barrio por tiendas para turistas haciendo más difícil la vida en el barrio.
- El uso de grandes cantidades de dinero público en la financiación de proyectos especulativos privados a través de los diferentes planes de las administraciones.
La complicidad entre propietarios y administraciones no se queda aquí: recalificación de suelos –como en el Cerro de San Miguel-, concesión irregular de licencias para obras, venta de Patrimonio público, favorecer el uso del vehículo (aparcamientos subterráneos de pago, ampliación de la calzada de san Juan de los Reyes, conexión del Sacromonte por el Camino de Beas con el Fargue...), etc.
No es nada nuevo que la relación de las administraciones públicas con grupos de poder (políticos, empresarios…) convierta cada intervención en una oportunidad para beneficiarse de una u otra manera. En este juego de intereses las personas humildes se convierten en pequeños obstáculos en su camino.
DENUNCIAMOS PÚBLICAMENTE LA RELACIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES CON LA EXPULSIÓN DE LOS VECINOS Y VECINAS DEL ALBAYZÍN Y CON LA ESPECULACIÓN EN ESTE BARRIO.
LA CASA DEL AIRE: EL ACOSO INMOBILIARIO Y LA COMPLICIDAD DE LAS ADMINISTRACIONES
La Casa del Aire se ha convertido en una “patata caliente” que se van pasando de unas inmobiliarias a otras, bajo la impunidad y las facilidades que las propias administraciones generan.
Los propietarios, Edivara-Varasol, se niegan a realizar las obras de mantenimiento y rehabilitación que el edifico necesita esperando a que sus ocupantes se cansen y lo abandonen por su propio pie, así el negocio de la rehabilitación será redondo.
La vecindad tras seguir las vías que ofertaba el Ayuntamiento para conseguir la expropiación del edificio por falta de mantenimiento y acabar con este juego especulativo, se encuentra con la excusa de que como los vecinos han hecho arreglos en el edificio, el Ayuntamiento no “puede” declarar que exista falta de mantenimiento y por tanto no puede expropiar; esta visión se contradice con la que aportan otros técnicos de la misma entidad (ITE)-. A su vez, cuando se llama a las puertas de la Oficina de Rehabilitación del Bajo Albaicín, la vecindad de la Casa del Aire se encuentra con la negativa de la Junta de Andalucía a intervenir.
MORALEJA:
...A pesar de tanta palabrería de las instituciones sobre el barrio y la rehabilitación parece que para poder pedir la expropiación de un inmueble por falta de mantenimiento tienes que dejar que se te caiga literalmente la casa encima. Si no lo haces, no puedes evitar legalmente que se continúe con el acoso inmobiliario.
Por todo esto, tras agotar los trámites administrativos disponibles para evitar el continuo destrozo de la casa y del Albayzín, nos vemos en la obligación de denunciar públicamente el desprecio que tiene el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía por este barrio y sus gentes.
¡¡NO A LA DESTRUCCIÓN DEL BARRIO ALBAYZÍN Y SUS VECINAS Y VECINOS!!
Vecinos y vecinas de la Casa del Aire
Asociación por la defensa de la Casa del Aire y del Albayzin.
El GEA La Corrala participará en los Debates del Seminario 'Hibridación y transculturalidad en los modos de habitación contemporánea. El territorio andaluz como matriz receptiva' - 'Espacios mediados', que tendrá lugar a finales de los meses de abril y mayo en la Escuela de Arquitectura de Granada.
Esta comunicación tiene como objetivo sintetizar y destacar los aspectos más notables de nuestra investigación recientemente finalizada en el seno del Grupo de Estudios Antropológicos ‘La Corrala’, que bajo el título de “Aprendiendo a decir No. Conflictos y resistencias en torno a la forma de concebir y proyectar la ciudad de Granada” hemos desarrollado durante los últimos dos años y medio.
En ella hemos pretendido analizar e interpretar la puesta en práctica de las diversas estrategias, tanto en el ámbito económico como en el social, el político y el cultural, que entran en juego en los procesos de concepción y transformación de la ciudad, ya sea desde el punto de vista de las que accionan –empresas, entidades públicas, propietarias, etc.- o desde la perspectiva de las que responden ante este tipo de intervenciones –asociaciones, colectivos, vecinos, inquilinos, etc.-. Aunque estos procesos no van necesariamente unidos a conflictos sociales, sí es bastante factible que alguna de las personas o colectivos salgan desfavorecidos en este tipo de transacciones, sin que ello signifique la activación necesaria de una fuerza social. A pesar de que se trata de un procedimiento que se da en multitud de lugares del espacio geográfico estatal –también en la mayor parte del mundo donde hay un contraste de intereses entre las diferentes clases sociales-, este estudio se ha centrado en la ciudad de Granada, entre los años 1990 y 2008 , de ahí su carácter diacrónico.
Los procesos de concepción y transformación de la ciudad de Granada se repiten en muchas otras urbes del Estado español de características más o menos similares, como hemos apuntado; ello debido a que se trata de un modelo generalizado que se asienta sobre idénticos pilares: la habitabilidad, vinculada a la vivienda y los servicios; y la movilidad, vinculada a las grandes infraestructuras del transporte. Estos procesos, estructuralmente interrelacionados, son básicamente dos: la reforma urbana, con las consiguientes consecuencias gentrificadoras en barrios como el Albayzín; y el crecimiento/expansión de la ciudad, traducido en la implantación de grandes infraestructuras y conurbaciones, como el cierre de la Primera Circunvalación o la expansión por el Este-Norte, tras haber casi finalizado la apropiación del suelo en La Vega granadina. Las dinámicas derivadas de este modelo de ciudad son el actual Área Metropolitana de Granada, a modo de aglomeración urbana (centro-periferia), compuesta por un cinturón de más treinta municipios y la sectorización geográfica.
Entre los impactos más generales de esta ordenación del territorio están la ruptura de las redes sociales (desestructuración comunitaria y segregación social) y el deterioro/destrucción ambiental. Ello, en el ámbito local de Granada, se traduce entre otras cosas en una revitalización económica sectorial de la urbe; la orientación de cara al turismo de determinados barrios como el Sacromonte y el Albayzín (transformación de casas vecinales en hoteles, sustitución de comercios, preponderancia de la imagen sobre la habitabilidad); financiación pública de fines privados a través de ciertas ayudas a la rehabilitación; la desaparición de entornos naturales periurbanos como el Monte del Loro; la motorización y ‘cementización’ de espacios como el Paseo de la Fuente de la Bicha; etc.
Independientemente de la diversidad de frentes relacionados con este tipo de procesos, hemos tomado tres de ellos principalmente como factores de análisis del objeto de estudio: En primer lugar, las estrategias de los agentes del suelo, tanto los del sector privado como los del sector público; en segundo lugar, la gestión por parte del gobierno, local y/o autonómico, de las políticas públicas sobre la ordenación urbana del territorio, a la hora de favorecer o dificultar este tipo de procesos; y, por último, las diversas formas de respuesta organizadas por parte de individuos y/o grupos ante una situación próxima a ser insostenible.
Con todo esto, el resultado general ha sido una cartografía de la diversidad de conflictos urbanísticos y vecinales abiertos en Granada y su área metropolitana, interrelacionándolos entre sí y contextualizándolos en un conflicto de mayores dimensiones, que se ha denominado violencia urbanística, junto con el de ‘fuerza social’. Y más especialmente, un análisis detallado a través de estudios de caso de algunas de las diversas formas de organización y prácticas de los movimientos sociales autónomos, o menos institucionales, que están activos en Granada.
(Juan Rodríguez Medela y Óscar Salguero Montaño, 2009)
Desde Piotr Kropotkin hasta Pierre Clastres, pasando por Marcel Mauss o Radcliffe-Brown, un enigmático vínculo ha ligado el anarquismo y la antropología. Hoy, dentro del esfuerzo por defender antropologías no-hegemónicas está emergiendo una especie de "antropología anarquista". Este libro recoge aportaciones de diversos antropólogos que se aproximan a diversas realidades influidos por el pensamiento libertario: Brian Morris, Abel Al Jende, Harold Barclay, Félix Talego, David Graeber, Gavin Grindon, Jesús Sepúlveda, Karen Goaman y John Zerzan. Cada uno desde ángulos distintos y analizando diferentes objetos de estudio, nos muestran lo fructífero del acercamiento entre una corriente de pensamiento y movimiento social, por un lado, y una disciplina científica, por otro.